Casi todos los aldeanos han vuelto ya a Langtang.
El campamento en Yellow Gumpa, donde han estado refugiados durante más de 4 meses en Katmandú, está ahora vacío.
Muchos de ellos han subido en helicóptero hasta Langtang pero otros muchos han caminado por el sendero normal de trekking. Ahora sólo siguen en Kathmandú los niños que están en la escuela y las mujeres que, literalmente, no pueden caminar debido a las lesiones causadas por lo ocurrido el 25 de Abril.
Después de 5 meses, el gobierno de Nepal todavía no ha asignado ningún área específica para la reconstrucción, pero a pesar de eso la gente de Langtang ya han empezado a trabajar en la reparación de los caminos.
Comenzaron desde Kyanjin Gumpa y ya han llegado hasta Gumna, que está a 2 horas más abajo de Godha Tabela. La gente cree que a principios de Octubre el sendero va a estar abierto para los excursionistas. Los puentes colgantes tomarán más tiempo para ser reconstruidos, ya que depende también del gobierno y los aldeanos no pueden hacer nada. Debido a esto se requerirá más tiempo para llegar a Langtang. Es como solían hacerlo los excursionistas 10 años atrás, bajando hasta el río para cruzarlo por puentes más pequeños hechos de bambú y después volver a subir. Esto requiere mucho más tiempo y esfuerzo y es más complicado para los animales con cargamento, ya que tienen que subir y bajar escaleras de piedras o senderos con gran pendiente.
Los aldeanos, que ya viven de nuevo en la montaña, intentan volver a su vida normal. Se preocupan de alimentar a sus animales y ya han comenzado con la producción de queso de Yak.
Por el momento están tomando refugio en los pueblos cercanos a Langtang como Mundu, Sindum y Kyanjin. Allí construyen pequeñas chozas para los Yaks, y les sirve como refugio temporal para ellos mismos también. Esperan poder pronto empezar a construir sus propias casas, aunque el trabajo de reconstrucción sigue atascado.
Los aldeanos siguen con sus rituales para honrar a los desaparecidos. Hace apenas un par de semanas una gran Lama tibetano, Khentrul Lodro Thaye Rinpoche, visitó la aldea Kaynjin Gumpa, donde casi todos los supervivientes de Langtang están tomando refugio después de regresar desde Katmandú.
Para nosotros es muy importante realizar todos estos rituales por la paz de las personas que murieron. Creemos que si nos perdemos algunos rituales el espíritu de los desaparecidos podría perder su camino al cielo. Es igualmente importante para consolar a los familiares que han perdido ya la esperanza de encontrar los cuerpos de sus seres queridos.
No es un trabajo fácil volver atrás y vivir una vida normal como si nada hubiera sucedido.
En Katmandú hacen reuniones y se organizan para ir a Langtang. Planean dividir las tareas en grupos. Ponen toda su fuerza y energía en ello, pero cuando por fin regresan a Langtang y ven de nuevo la inmensidad del desastre, todo se viene abajo y se derrumban. Se quedan paralizados, sin saber por dónde empezar, sin saber qué hacer… Muchos aldeanos nos explican como las lágrimas comienzan a caer de sus ojos, y toda esa energía y los planes se desvanecen…
Ya no sienten dolor o rabia en el corazón, sino una especie de desesperanza que te invade, y te hace sentir que es inútil hacer cualquier cosa…
Muchos dicen que no es fácil caminar y trabajar en Langtang ahora. Su mente está siempre llena de miedos y recuerdos de sus familiares. Algunos incluso dicen que oyen las voces de sus seres queridos que les llaman.
Pero también hay que asumir la realidad de que no hay ninguna opción en quedarse atrás, atrapados en el pasado. Ellos saben que hay que mirar hacia adelante para sobrevivir, y finalmente comienzan a trabajar de nuevo.
Es tan horrible ver cómo un pueblo tan alegre y hermoso, lleno de paz y felicidad, de repente se ha convertido en un inmenso cementerio.
Dejando atrás el dolor, las fuertes personas de Langtang se mueven hacia la recuperación y esperan que pronto podrán recuperar su vida normal y conseguir que vuelva el turismo a la zona.
Ahora el próximo reto para ellos será el invierno (de Diciembre a Febrero). Los aldeanos no pueden permanecer en Langtang sin casas, en refugios para yaks o tiendas de campaña. En invierno la nieve lo cubre casi todo y ahora mismo no tienen herramientas para resistir el frío.
Normalmente almacenamos leña y alimentos para la personas y los animales durante los anteriores meses de lluvias. Pero este año ha sido imposible debido a las circunstancias. Aparte de no tener ningún lugar donde almacenar las cosas, tampoco hay realmente nada que poder almacenar. Y durante las nevadas los helicópteros no pueden volar a Langtang con los suministros, ya que no hay lugar donde aterrizar y los vuelos son muy peligrosos durante el invierno.
Por todo esto las personas de Langtang tienen que volver a Katmandú durante mínimo 2 meses. Aunque algunas personas han decidido que se quedarán resistiendo las fuertes nevadas para cuidar lo que aún les queda.
El invierno en Katmandú es más duro que el Monzón. La gente no puede permanecer en el interior de una tienda de campaña o bajo techos de plástico. Las familias tendrán que alquilar pequeñas habitaciones para pasar por lo menos los meses de invierno.
A mediados de Febrero de 2016 todo el pueblo retornará de nuevo a Langtang y se iniciará la reconstrucción. Ellos tienen grandes esperanzas de que cada ONG y personas de todo el mundo que han conocido en éste camino y se han cruzado con esta historia de alguna manera, podrán ayudarles ahora con la reconstrucción de Langtang.
Podéis ver más acerca de Langtang en el facebook de Langtang Committe.
Noticia del The Kathmandú Post del 5 Octubre, donde dicen que el camino ya está abierto.
1 comentario en «Volvemos a Langtang.»
Keep faith! Langtang will rise again! We think of you!